Imágenes de un pequeño pueblo de la costa mediterránea donde me gusta pasear y sentir que el tiempo se ha parado, entre las calles de otro tiempo y los colores alegres que cubre cada una de las fachada. Fuera de estas calles está el ruido, los coches y lo que algunos llaman progreso.
Comparto con estas fotografías mis paseos, mi mirada a las calles y a las gentes y mi deseo de que La Vila sea conservada a salvo de los especuladores.
















