Llegamos ante un espacio insólito en las grandes llanuras de Tierra de Campos, considerado como zona de especial protección para las aves, e incluído dentro del convenio internacional de protección de zonas húmedas.
Además de la presencia de Avutardas, la mayor población mundial, la Reserva se caracteriza por ser centro de invernada de miles de ánsares (gansos o patas, como las llaman en la zona), procedentes del norte de Europa. A ello se añade una población de patos que se sitúa en una media de unos 5.000 ejemplares.
Los mejores momentos para observar las aves son el amanecer o atardecer de los meses de Octubre a Marzo.
Nosotros llegamos al atardecer con una luz rabiosamente cálida que teñía de rojo el adobe de los múltiples palomares que, testigos de otro tiempo, me invitaban a fotografiarlos. Fue una hora intensa y disfrute intensamente, lo recuerdo con emoción.










