
Una ciudad inhóspita me espera.
Desacelero progresivamente para encontrarme con todos los semáforos en rojo.
Me paro en medio de la lluvia y contemplo esa luz que agoniza, vencida al fin, por la tormenta amenazante.
Me increpan con sus claxons impacientes consumidores de TV. (Hoy,
Champion por ejemplo)
Mientras pienso en el mar Mediterráneo y en que hoy no es lunes.