EL CORAZÓN HELADO
Almudena Grandes
Éste que comentamos, no es solo un libro extraordinario, es un libro necesario para poder entendernos, para saber quienes somos, qué nos está pasando y porqué.
Se trata de dos historias potentísimas, deudoras la una de la otra. Un libro dentro de otro.
Una historia actual que se va explicando en el pasado.
Torrelodones, Madrid, 2005, los familiares están enterrando a uno de los protagonistas. Una mujer joven se acerca y contempla la escena. Un hombre, hijo del fallecido, se pregunta quién es.
Madrid, 1936, asediada por los sublevados de la derecha más reaccionaria, golpista, traidora, rebelada contra el poder legítimo. Un poder débil, arrollado por los acontecimientos y las esperanzas que despertó. Un poder gangrenado por las continuas luchas internas, de unos partidos y otros, de unas corrientes y otras dentro de esos partidos. Un poder cuestionado por reformadores, revolucionarios, anarquistas,... Un proyecto para sacar a este país de siglos de oscuridad, abortado por los traidores, los golpistas, pero también por la incapacidad de ponerse de acuerdo por quienes fueron elegidos para ello. Un poder abandonado por las demás potencias democráticas, ¿los aliados? Un poder finalmente derrotado.
Alvaro, Raquel, Mai,...Teresa, Benigno,... Anita, Ignacio, Julio, Angélica,..., Raquel, Ignacio,...
Se suceden los capítulos, en el presente y en el pasado que retorna presente. El presente es el resultado del pasado y los protagonistas de este presente se preguntan qué pasó, necesitan saber para comprender. O quizás, hubiese sido mejor nunca saber...
No es un narrador quien va desarrollando la historia en personajes que recuerdan a unas personas y unos hechos que tendrán consecuencias dramáticas en ellos. La autora ha preferido, alternando los capítulos, presente y pasado, que todos los personajes cobren su propia vida, que sean ellos los que nos cuenten los acontecimientos, sus vidas, sus amores, sus luchas, sus miedos, sus dudas, sus complicidades, sus traiciones. Son ellos los que nos van desvelando la trama, muy bien urdida, de la novela.
Los protagonistas del pasado vuelven a vivir los acontecimientos de nuestra guerra civil y la posguerra, vistos, sobre todo, desde el punto de vista de los perdedores, y, dentro de éstos, de los que lo perdieron todo, sus hijos, sus trabajos, sus patrimonios, su país. El exilio, el desgarro, la desilusión, el ser emigrantes; la espera, la lenta y dolorosa espera, hasta que el dictador murió en su cama, y ellos pudieron ir volviendo.
Es una historia de amor, a unos ideales y a una causa justa, que nunca debió salir mal, porque este país no se lo merecía, porque ellos no se lo merecían, porque... ¡se quedó tanto, se quedaron tantos!...
Son historias de amor entre mujeres y hombres. Entre una mujer y un hombre que, irremediablemente, se enamoran, sin buscarlo, sin pretenderlo, a pesar del dolor, de la alegría, a pesar de sus familias, de sus historias. Se enamoran, irremediablemente... y este amor lo cambiará todo.
Ese amor será el motor de la novela, será el que devolverá vida a los personajes, unos muertos que la vivieron intensamente, otros muertos en vida, pasando por ella, pero no estando claro si la vida está pasando por ellos. Pero este amor lo volverá todo del revés. Removerá todo y a todos. Situará a los protagonistas frente a su pasado y su futuro, sin poder escapar, aunque prefieran no saber, no amar. Deberán decidir su presente que, en cualquier caso, ya nunca será lo mismo.
Luis González Carrillo