SIETE CUENTOS FRONTERIZOS
Georges Moustaki
Editorial Belacqua. La otra orilla
“Avec ma gueule de métèque, de Juif errant, de pâtre grec et mes chevaux aux quatre vents...”
En el año 1969 Moustaki manifestaba claramente su actitud ante la vida en una de su más hermosas canciones, Le Métèque, el extranjero: “Con mi cara de extranjero, de Judío errante, de pastor griego y mis cabellos a los cuatro vientos...
Casi cuarenta años después ha escrito siete hermosos cuentos que no son canciones pero lo podían haber sido. Son siete historias llenas de sensibilidad, de amor, de ternura, de compromiso, de solidaridad, pero sobre todo son siete cuentos de rebeldía contra la injusticia, contra lo inadmisible.
Son breves, apenas tres, cinco, siete páginas para contarnos las historias Hassan, Alí, Nadia, Abraham -después Ibrahim-, o Yussef. Se desarrollan, y no es casualidad, en uno de los puntos más conflictivos e injusto del planeta, en oriente medio, entre Palestina e Israel.
El primero El Muro, o lo inútil de poner barreras contra la voluntad de las personas, inevitablemente acabarán cayendo.
EL tañedor de laúd, a su vez basado en cuento japonés, sobre la humildad del conocimiento.
El gobernador o la necesidad de los gobernantes por buscarnos problemas inexistentes, aunque causen tremendo dolor.
El duelo, donde la codicia de los poderosos puede destruir a sus hijos.
Ibrahim, antes Abraham. Las cosas cambian dependiendo del lado en el que te toca.
Los invasores, o como las relaciones entre los habitantes de un pueblo pueden cambiar ante la noticia de una invasión (se aprovecha la ocasión para recomendar también la lectura de Esperando a los bárbaros de J.M. Coetzee).
En el último cuento, Hassan, las mil y una noches siguen rondando las cabezas de los fabuladores.
Siete sueños para cambiar el mundo, que diría su autor.
Luis Gonzalez Carrillo