Mande a su hijo a Marte
Fernando Lalana
Editorial Casals
PERSONAJES:
Elisa Lozano , originalmente terrícola. Protagonista. Es una adolescente de dieciséis años, bastante mimada. Muy decidida, maleducada; es una mezcla de desparpajo y debilidad, que la hace irresistible. Mala estudiante, pero excelente piloto, le gusta manejar las motos ingrávidas. Sale airosa de todas las situaciones.
Al final del libro se descubrirá algo inesperado.
Wendy Darling, supuesta selenita que se hace llamar Uvedoble. Es la compañera de cuarto de Elisa en el colegio Gagarin, de Marte. Muy conformista, será la amiga y ayudante incondicional de Elisa en todas las ideas de esta. Tiene unos grandes ojos redondos, luminosos y dorados, de un dorado casi imposible. Siempre tiene hambre. También hay sorpresa con respecto a ella al
final del relato.
RESUMEN
Se trata de una fantasía de ciencia ficción que se desarrolla en el siglo XXIII.
Elisa, una adolescente de la Tierra, va a estudiar en un colegio de Marte mientras su padre, psicólogo del espacio, cura de la depresión a un ordenador en otro planeta. Al llegar al colegio Gagarin, antigua nave espacial situada en un lugar inhóspito de Marte, conoce a Wendy Darling, su compañera de cuarto, que la ayudará en todas sus aventuras.
A Elisa empiezan a pasarle toda serie de cosas raras. Su primer acto es hacer trampa en la prueba de entrada, lo que le acarreará la enemistad de los calistanos, en especial la de Sirius, a quien piratea el examen. A partir de ahí tendrá una serie de experiencias desagradables, por lo que decide huir del colegio y volver a la Tierra. Para escapar es ayudada por Hamlet, el “manitas”, y Wendy. En sus peripecias para salir de la nave, da con los ficheros de los alumnos, en los que descubre que todos, incluida Uvedoble, son máquinas de inteligencia artificial y que a ella la están utilizando para ayudar a adiestrarlos. Indignada, fuerza la moto. Al abrirse la nave, se activa la fuerza de deceleración provocando un verdadero cataclismo y haciendo saltar por los aires la mayor parte del aparato con todos sus habitantes. Elisa sigue su camino hasta Nuevo París, donde intenta sacar fondos del banco para poder volver a Europa. Para desesperación suya, no hay el menor rastro de ella ni de su padre en el banco, la agencia espacial ni la comisaría, pero al final consigue una identidad. La periodista Mariana Hemingway la ayudará, la invitará a cenar y le dejará algo de dinero. Luego, Mariana vuela a la nave, que tiene un hospital en el que se encuentra el director, bastante maltrecho, quien está admirado y orgulloso de las proezas de Elisa, que resulta ser un chip mejor logrado que los demás, con una falsa memoria que la hace pensar que es humana.
El libro es divertido y está escrito con mucha fantasía, como casi todos los de ciencia-ficción. Lo mejor es el desenlace, que es muy original. La verdad es que no se espera que acabe así.
A veces se hace un poco pesado. Da la sensación de que lo está alargando para conseguir un cuento de bastantes páginas.
Alejandra L.Ruiz