El niño con el pijama de rayas.
John Boyne.
Editorial Salamandra
Empiezo a leer este libro en un momento bajo de moral. La historia no me entra a la primera y lo dejo unos días.
Cuando la retomo la termino de un tirón. Es verdad que se lee fácil. No son muchas páginas, la letra es grande, y hay muchos diálogos.
También es verdad que la historia engancha.
En la contraportada el editor se excusa por no hacer una sinopsis del relato que vamos a leer. Mantiene que, el libro, no sólo es difícil de definir sino que explicar algo del contenido estropearía la experiencia de la lectura.
No estoy de acuerdo, y creo que el mismo tampoco, porque a continuación nos desvela de qué va el libro, a saber, Bruno, el protagonista es un niño de nueve años que se cambia de casa para vivir junto a una cerca. Nos dice que cercas de esa existen (yo añadiría, que han existido y existirán) en muchos sitios, y nos desea que no nos encontremos nunca con una.
Creo que jugar a no desvelar nada es un poco juego sucio para atraer a más lectores. Nadie en su sano juicio destripa un libro ni desvela el final de una novela o un película (ergo, hay muchos descerebrados). Se debe insinuar, nunca descubrir, para atraer la atención. En este caso, en la promoción, hacen trampas.
Como podéis imaginar la historia es mucho más que lo dicho con anterioridad. Es la vida vista desde los ojos de un niño. Es la inocencia frente a la furia. Quizás se la pueda acusar de ingenuidad, pero lo que nos viene a decir no es nada ingenuo. Y es algo que nunca estará de más.
Serán sólo unas horas las que tengáis que dedicarle a este libro, no os importe que sea un bet-seller, es un libro que, a pesar de sus editores, es bueno leer.
Luis Gonzalez Carrillo