Es una buena época para leer novela negra. Buena novela negra.
Además, en este país que se derrite en verano, es refrescante leer las novelas de Henning Mankel de la serie del Inspector Kurt Wallander. Y es refrescante no sólo porque la mayoría de ellas se desarrollan en Suecia, país ligeramente más frío que éste, sino porque es un personaje que nos resultará de lo más fresco.
De la serie de Wallander son ocho novelas las que ha escrito Mankel, por orden: “Asesinos sin rostro”, “Los perros de Riga”, “La leona blanca”, “El hombre sonriente”, “La falsa pista”, “La quinta mujer”, “Pisando los talones” y “Cortafuegos”. A lo largo de ellas, Wallander se irá haciendo mayor y su hija tomará el relevo en “Antes de que hiele”. Servirá de enlace entre los dos policías, “El retorno del profesor de baile”, protagonizada por otro policía, también muy interesante.
Quizás recomendaría empezar por unos cuentos donde se narran los primeros pasos de nuestro inspector, recogidos en La pirámide (en ellos se aclaran algunos asuntos de su vida). O quizás no, es mejor leer los libros según las escribió su autor. También se pueden leer de manera autónoma, cualquiera de ellos. Pero si se quiere seguir la evolución del personaje, uno detrás de otro.
Nos vamos a encontrar con unas novelas en las que uno no sabe si lo importante son las tramas que deben resolver el pequeño grupo de policías, con Wallander a la cabeza, de la localidad sueca de Ystad, en la región de Escania, o si lo importante son las vidas de nuestros personajes. Son casos brutales, violencia ejercida sobre semejantes sin aparente explicación. Asesinatos realizados en las apacibles tierras nórdicas.
Y Wallander los irá resolviendo con un trabajo meticuloso y sorprendente. Resolverá los casos que se le presentan a medida que su vida se complica cada vez más, con problemas de relación con todo ser viviente que pase a su lado.
Problemas de aislamiento resueltos en compañía del alcohol. La fuerza que demuestra en sus investigaciones se nos viene abajo en la soledad de su apartamento. Wallander a medida que va creciendo como investigador va comprendiendo cada vez menos la opulenta sociedad sueca.
Probablemente lo que más nos guste de este policía sea su naturalidad, nada de héroes, nada de espectacularidades, como la vida misma, un personaje como tú o como yo, que realiza un trabajo lo mejor que puede, que, como todos, está atrapado en esta vida llena de sinsentidos y frustraciones. Con el mismo lado oscuro que todos tenemos y que nos cuesta tanto reconocer.
Un hombre, un personaje, que intenta ser lo más honesto posible en un mundo pleno de deshonestidades.
Luis González Carrillo. Julio 2007
PS: El hombre inquieto, aparecida en 2009, es la última novela, según nos anuncia el autor, del inspector Wallander. En ella, los suegros de su hija desaparecen, primero él, alto oficial de la armada sueca, y luego ella. Con transfondo de la guerra fría, espías de uno y otro lado, Wallander, en un lugar que no es el suyo, en una vida y una memoria que no va siendo la suya, intentará resolver este misterio en el que nada es lo que parece. Sin embargo, lo más importante e interesante de esta larga despedida es, de nuevo, nuestro querido inspector, las vivencias y reflexiones a las que se somete y nos somete nos dejan tan helados (y tristes) como las frías tierras del norte. Es un última novela a la altura del personaje y del autor.