Quizás el libro más redondo de Pérez Reverte, si exceptuamos su serie de Alatriste.
Faulques, el protagonista, como el autor, está de vuelta de todas las guerras. No por que pase o tenga una actitud cínica ante ellas. Esta de vuelta porque ha estado en todas la últimas guerras desde los años 60 del pasado siglo hasta casi la última, ya en este, y él, ellos, al contrario que otros, han regresado.
Faulques, el protagonista, como el autor, es reportero; uno gráfico, de pluma el otro; uno en la ficción, el otro en la realidad; nos traslada, nos trasladan, a los distintos escenarios de las batallas, que siempre son la misma, cambia la ciudad, el paisaje, los protagonistas, pero la batalla, la guerra siempre es la misma. Hombres contra hombres.
Faulques, el protagonista, como el autor, ya ha dejado el campo de operaciones. Ambos, ahora. intentan explicar lo que han vivido, uno, el fotógrafo, pintando el interior de una torreta en un acantilado, pinta todas las batallas que en la pintura han sido; el otro, el autor, desde sus libros y columnas, también nos dibuja su particular visión de los conflictos.
A Faulques le visita el pasado para saldar cuentas, sin saber que el ya está instalado, atrapado, en ese pasado, con el futuro pendiente de una última pincelada. Al autor le esperan más explicaciones a través de sus personajes.
Luis González Carrillo